Historia

Todo comenzó hace unos años, cuando los creadores de  las bases inestables Waff® formaban parte de un equipo que trabajaba con tecnología 3D para crear un videojuego. Dicho videojuego se completaba con una cómoda base en el que los usuarios podían sentarse. Pero lo que realmente sorprendió es que paralelamente al desarrollo del videojuego, el proceso de diseño de la base tuvo unos resultados increíbles.

Trabajar con tecnología 3D significó que no existían límites para su diseño. Los estudios tomaron en cuenta diferentes tamaños de cuerpos, desde un recién nacido, hasta un adulto de casi dos metros de altura.

Durante el proceso de investigación y desarrollo, y tras el paso de la realidad virtual al "mundo real”, se analizaron muchos materiales y métodos, llegando a la conclusión que lo que mejor envuelve la ergonomía corporal es el aire.  Así nació la base inestable Waff®.

Su nombre surge cuando un probador se sentó en la versión Max y pronunció "Waaaaaaaffff", para describir sus sensaciones de comodidad, lo que originó el nombre perfecto.